En marzo del 2007 decido trasplantar a un tiesto de barro mucho más grande y eliminar casi todas las ramas para comenzar el diseño de nuevo. En estas fotos podeis ver como empezaba a salir brotación por todas partes. Y bonitas flores comenzaban a resaltar incluso antes que las hojas (muy típico de los manzanos).
Aquí en Agosto del 2008 con su ramificación medio formada y sus manzanas. La densidad de verde no es la adecuada, necesitaremos más ramas para dar homogeneidad a la silueta de la copa del árbol.
Vista cenital
En noviembre del 2008, casi ya sin hojas lucía de esta manera. La ramificación principal estaba casi completada. De ahora en adelante hará falta densificar ramificación.
En abril de 2009 me decidí a corregir alguno de los fallos del manzano, como eran el nebari y el grosor de ramificación que había que sustituir ramas en algunos puntos en los que eran execivamente gordas para la posición que ocupaban en el árbol.
Para corregir el nebari acodé el árbol de la misma forma que acodé el Olmo Campestre, con anillo pelado y alambre apretado. Así se veía después de todas las operaciones.
Y llegó febrero de 2010. Hora de separar el acodo. Aquí se muestra sin hojas antes de la separación.
Detalle de como ya se ven las raices por encima de la tierra antes de la separación.
Recién sacado de su tiesto se observan como las raices han llenado todo el espacio disponible e incluso se estaban empezando a tragar la refilla de drenaje.
Tras desenredar las raices podemos observar una pequeña separación entre el nuevo sistema de raices y el antigüo. solo queda cortar el acodo.
Aquí tenemos el nuevo nebari.
Y la antigüa base que quedó.
Y tras el trasplante en el nuevo tiesto quedó así. El nebari está un poco más enterrado de lo normal para asegurar la humedad en el nuevo perímetro de raices. En otros trasplantes se subirá para poder disfrutar de su nuevo hermoso nebari radial.
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