lunes, 17 de enero de 2011

Sabina negra (injerto itoigawa)

Esta sabina la adquirí en el año 2008. Estaba plantada en un plato porque cuando se recuperó estaba encima de una losa y todas las raices salían raidalmente y era imposible sin cortarlas, plantarlo en un tiesto más acorde con el tamaño del árbol.









Para trasplantarla en un tiesto más pequeño era necesario eliminar gran parte de las raices que tenía porque por su forma no cabían en un tiesto algo más acorde con el tamaño del árbol. Pero para asegurar su supervivencia no podíamos eliminar todas las raices que no cabían en el tiesto. Y se hizo de esta forma. Colocándolas en dos tiestos a la vez para ir eliminando las raices sobrantes poco a poco.








Unos meses después se van desenterrando poco a poco las raices que queremos eliminar.



Estamos en abril de 2011 y toca injerto. Al ser un ejemplar pequeño de sabina phoenicia la hoja que tiene no es muy adecuada ya que deja muchos espacios huecos que afean la silueta del árbol. Para solucionar esto se le ha realizado un injerto de Itoigawa.


Aquí se observan los dos tipos de hoja.






El injerto se ha realizado de talón y apretado con rafia únicamente.





Ahora a esperar a ver si prende el injerto. Esperaremos un año para ver el resultado.
Observar como se han colocado los dos tiestos dentro de otro relleno de sustrato para evitar que se mueva el injerto lo más mínimo.

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